viernes, agosto 26, 2005

ARGENTINO: ¿SER O NO SER? ESA NO ES LA CUESTIÓN


Los argentinos no somos fáciles, vaya novedad. Una de las dificultades que traemos de fábrica es nuestro doble discurso, o sea que decimos una cosa pero hacemos otra, algo que nos convierte en personas no demasiado confiables… y si confían, perdieron (¡hay tantos con el ano derrotado alrededor del mundo, e incluso dentro de Argentina, que pueden dar fe!)

1) Es bien de argentino sólo comer asado pero… también es bien de argentino matarse con el sushi para hacerse el chetón.
2) Es bien de argentino saber absolutamente todo lo que tenga que ver con el fútbol pero… también es bien de argentino transformarse automáticamente en experto en cualquier otro deporte en el que de momento brille un compatriota.
3) Es bien de argentino tirar papeles en la calle y manejar como un enajenado pero… también es bien de argentino viajar al exterior y regresar comentando que allá la gente es educada, no como los negros de acá.
4) Es bien de argentino coimear o ser coimeado pero… también es bien de argentino indignarse cuando las coimas se dan entre los políticos.
5) Es bien de argentino decir en una reunión que la televisión es una basura pero… también es bien de argentino no despegarse de la pantalla ni para ir al baño.
6) Es bien de argentino lamentarse de las dificultades por las que pasa la gente con impedimentos físicos pero… también es bien de argentino estacionar el auto en la bajada para discapacitados.
7) Es bien de argentino rascarse las bolas en el trabajo pero… también es bien de argentino quejarse si el que se rasca es el que nos tiene que atender.
8) Es bien de argentino sentir el orgullo de ser los mejores pero… también es bien de argentino no dejar cagada por hacer para desprestigiar aun más el desprestigio que tenemos.
9) Es bien de argentino denunciar que la plata que le damos al Estado se la roba el Gobierno pero… también es bien de argentino evadir todo lo posible para que nos queden unos pesitos más en el bolsillo.
10) Es bien de argentino querer emigrar a la primera de cambio con la excusa que “este país no te da oportunidades” pero… también es bien de argentino terminar trabajando en el primer mundo de malabarista en un semáforo o leyendo la fortuna con las cartas de tarot.

Admito, antes que me injurien, que el concepto está inspirado (manera elegante de decir choreo) en la revista MAD.

martes, agosto 23, 2005

DANIEL GORILA PIDE LA PALABRA

- El que le pone pasas de uva a las empanadas de carne es un TERRORISTA. Lo mismo se aplica para el que abusa de la pizza y le agrega ananá, o cualquier otra fruta.
- Cualquier perro cuyo tamaño sea inferior a un gato no merece ser llamado perro. Y si es inferior a un cobayo o incluso hámster, entonces no merece vivir.
- Las mujeres que cuando saludan ponen la mejilla y sólo tiran un beso al aire son también conocidas como pobres divas de barrio.
- Los que se mondan y se tapan con la mano libre bajo excusa de ahorrarnos tan penosa vista suponen además que si se tiran un pedo, y no se escucha el ruido, no pasa nada.
- La cantidad de nuevos pelados que creen que raparse con la maquinita es bueno significa un peligro potencial. Y si se visten de negro, una catástrofe.
- La relación entre las elecciones inminentes y la pavimentación compulsiva es explicada en la teoría reaccionaria de la cerveza y el eructo.
- Advertencia a los publicistas: si siguen poniendo minas en bolas en los carteles al costado de las autopistas nos vamos a pegar flor de palo y se van a comer el juicio de sus vidas.
- A los que se sorprenden porque Sofovich, Susana o Tinelli mantienen el éxito durante décadas con productos peores que berretas habría que decirles que lamentablemente las generaciones de espectadores boludos se reproducen.
- No entiendo la lógica de los feriados que se corren y los que no, un 17 de agosto pasa a lunes pero un 9 de julio que cae un domingo ahí se queda. Si se tomó la decisión de armar fines de semana largos por el turismo, ¿es necesario separarlos en feriados de primera y segunda categoría?
- ¿Por qué las mujeres que se operan la cara terminan todas por parecer hermanas, e hijas del Pato Donald?
- ¿Para cuándo el Día del Hijo? Porque los que pasamos la edad de niños y no somos padres queremos nuestro día para que nos regalen un par de medias o un llavero de plástico.
- Si ella usa un corpiño push-up, wonder bra, relleno de hombreras o como se llamen, ¿a qué defensoría debe acudir uno para radicar la denuncia a semejante estafa?
Daniel Gorila es, además de vendedor de banderas en la cancha de Lanús y ocasional colaborador en la revista Utilísima, autor de un libro del que no se sabe ni el título ni de qué se trata pero se sabe muy bien que no es best seller.


sábado, agosto 20, 2005

FALSOS PROFETAS


La famosa Ley de Murphy dice que: "Si algo tiene la posibilidad de salir mal, saldrá mal". Pero pensemos que, ateniéndonos al principio de esta ley, también la Ley de Murphy podría salir mal, por lo tanto no todo lo que pueda salir mal va a salir mal, y si esto es así quiere decir que la ley es falsa. No se quién es Murphy, autor de una ley de flojo sustento, y no tengo nada personal contra él, pero es invocado como a un sabio referente cuando algo no sale bien. Aunque nadie lo recuerda cuando hay una gran cantidad de factores que podrían claramente causar un fin que no es el esperado y sin embargo se consigue el objetivo. Ejemplos, si, ejemplos, porque de otra manera a veces no se entiende: si fuéramos con el auto de nuestra casa a un cine y, en el medio del camino, pinchamos una cubierta porque un inútil arrojó una botella que explotó en la calle y nos hace perder la función, bufaremos un "Murphy" entre otras malas palabras. En cambio, si en la misma situación, y teniendo en cuenta que el auto tiene cubiertas lisas, la batería apenas cargada, poco combustible, los cables pelados, el radiador seco, y las bujías empastadas, o sea un sinfín de probabilidades de arruinar la velada y así y todo llegamos a tiempo para comprar pochoclo y disfrutar Rocky XVI en la fila del medio sin un basquetbolista sentado adelante, Murphy no figurará en nuestras mentes por más que su ley tendría que haberse cumplido por exceso. Por eso pido que antes de citar genialidades las razonemos un poco, tal vez no lo sean tanto.
Nota: por supuesto que esta ley no es seria como tampoco lo es esta nota, y sí se quién es Murphy, pero si quieren saber más vayan acá.

jueves, agosto 11, 2005

GURU_2005 SAYS: REBOLUSION


La tecnología al alcance de todos logró lo que no pudo nadie, hacernos escribir y leer de nuevo. Tiempo atrás, en épocas en las que las comunicaciones se basaban exclusivamente en la telefonía, nos asombrábamos porque uno podía estar hablando con Japón como si se tratara del vecino de enfrente, suponiendo que el que estaba en Japón hablara castellano, de otra manera no sirve el ejemplo. La carta escrita de puño y letra pasó prontamente al olvido, sólo algunos románticos se emperraban en plasmar en papel sus ideas y esperar unos meses en que la otra persona pudiera leerlas. Pero los genios de la informática, esos que nada más escriben números, no descansaban, llegaban incluso a llevar sus colchones a la oficina, unos fanáticos fundamentalistas. Tanto esfuerzo mental trajo consigo algunos cambios considerables. Hoy usamos a diario los e-mails, el chat, hasta los mensajes de texto en los celulares. Así comprobamos la pobre redacción de nuestros interlocutores, los espantos de ortografía, tantos años alejados de las letras tenían que causar consecuencias, no olvidemos que además nos dieron la televisión por cable, el video, DVD, Playstation, y un longitudinario etcétera. Pero gracias al marketing eso es bueno, nos ahorra tiempo dicen, y que los acentos los ponga el corrector automático del Word. También aseguran que uno puede entender una palabra mal escrita (a la que le faltan letras o tiene sílabas invertidas) si “la base está”, la mente es tan veloz que reconstruye enseguida la palabra dañada. Con tal de vender aparatitos podemos afirmar la mayor burrada sin que se nos note la sonrisa de embaucador. Lograron lo que se creía ya imposible, que escribamos y leamos, pero el cómo nos lo deben. Un caso típico en el que los medios justifican el fin, aunque ignoremos cuál sea éste. Habrá que ver si llega el día en que los tecnócratas nos implantan a precio promocional que termine en .99 un bonito chip de colores a la moda que nos brinde lo que nos falta, ideas.

miércoles, agosto 10, 2005

VAMOS A MIL


Manejar en Argentina es una experiencia terrible. Entre las cosas por las que somos tristes famosos es por la exagerada tasa de accidentes automovilísticos, demasiados y mortales. ¿Cuál es la causa? Si, podemos decir que la imprudencia es la número uno, pero… ¿por qué tanta si están a la vista las consecuencias? Todos estuvimos en un choque alguna vez, y todos conocemos a alguien que sufrió uno grave (si no nosotros mismos.) Voy a dejar de lado al torpe, al miedoso, al inepto que va a dos por hora por el carril rápido y estorba hasta la exasperación, al que tiene los espejos de adorno y dobla cuando se le ocurre o se acuerda, al que no es capaz de mantener un carril o la velocidad, al que cuando pone el guiño cree que los autos de manera automática desaparecen de su lado, al que pone piloto automático para su cerebro. A esa calaña la dejo de lado (por el momento al menos), tienen su responsabilidad pero hay un grupo mucho peor, más peligroso, letal. Los que comenten las grandes cagadas del asfalto, las que no tienen reparo, son los que creen manejar mejor que el mejor piloto de fórmula uno, los ases del volante, los que de tan habilidosas muñecas consideran que las normas de tráfico no se aplican para ellos. Los dioses del rebaje no se atañen a pavaditas tales como un estúpido límite de velocidad, un semáforo lento, una bajada de discapacitados en un lugar estratégico, una senda peatonal (con peatones y todo) que obstaculiza la pole position de prepo, carteles enchapados que ilustran a los giles. No, no se nos ocurra cruzarnos en su intrépido camino a ningún lado, no, no cometamos ese pecado (mortal), inexorablemente obtendremos un auto a cien mil pegado al paragolpes trasero con la suma previa de las intermitenntes luces altas encegueciéndonos desde el espejo retrovisor. Ellos tienen que pasar, cueste lo que cueste, caiga quien caiga, imaginan una banderita a cuadros coronándolos al final de quién sabe qué recorrido. Aunque el destino sea una panadería con sus medialunas para el desayuno dominical, a los pedos igual. Y ni hablar si además cuentan con un auto veloz último modelo, camioneta todo terreno brillante sin barro, o tienen el cochecito preparado para la picada (con salames), ¡para qué!, ahí la justificación es completa, carta libre, 007 licencia para matar, no es su culpa, la poderosa máquina toma el control y se los pide, exige. La casta de “los pedal a fondo” no perdona, los reyes del finito son los tarados que vemos a la madrugada con sus vehículos abrazados a un poste de luz, o los que se llevan puestas a la mamá con su hijita, ellos son los que en su frustrada vida de turismo carretera insisten con hacernos pagar su falta de podios y champagne gigante arrojado al público clamoroso, su falta de sensatez, su irresponsabilidad, unos pobres tipos.