viernes, enero 19, 2007

BRINDISI


Basta de brindis, por favor. Ahora descubro que debajo de la mesa, contra la pared, en penumbras yace un corcho de champagne, testigo sobreviviente de un festejo impuesto. Muchos buenos deseos que van a quedar en eso, deseos y punto. La vida no sabe de cambios de año, todo sigue y, como es verano, con calor. Es el momento en el que a falta de ideas es apropiado compilar lo mejor del año que pasó, o sea lo mismo que ya viste, oíste o leíste antes pero al menos supuestamente se trata de haber quitado lo que fue aburrido, obvio, a criterio de quien edita que bien puede tratarse de un total imbécil. Hasta marzo, nada.

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